¿Se me olvidó acaso?
Que podía encantar, reencantar
Ser bruja, princesa
Se me olvidó la puresa,
la sonrisa verdadera.
Boté acaso lo que me hacía creer,
que es posible el vuelo de la ilusión
y que los oportunistas no se cruzan en mi camino
Podré dejar de temerle a esta cursilería,
De aceptarla de una vez como parte de mi misma.
Dejar de escaparme de lo que no suena demasiado típico,
Tieso, ridículo. Solo dejar que el cuerpo hable porque al final,
más allá de todas las lecturas
de todos los estudios, y la pretensiones,
Es de lo que se trata esto.
Porque , lo siento, no tengo nada más que hacer en contra de este aburrimiento.
Me avergüenza el aburrimiento,
De los días pegados sin salida
No más que un conjunto de planes, de plazos que se van cumpliendo.
Qué más queda por comprender, por esperar
No queda nada más aquí dentro
Más que la capacidad de pretender que siempre queda algo, que parece tan cierta en los días alegres. La capacidad de fingir que sí le creo a tu beso,
Al contacto de las amistades
A la incondicionalidad de la familia
Al compromiso de un terapeuta. A la esperanza del dinero.
A la excitación de la traición, a la venganza justificada.
No queda nada, ni en ti ni en mí
Ni en la tele, ni en las tardes
En las fotos, en la comida, los viajes
En el emprendedor. No tengo nada aquí dentro para ti.
La alegría de tu presencia me pega un grito
Un memorando de traición, de mentiras.
No hay
No va a haber
Más que el seguir avanzando y seguir avanzando en más sábados tristes.
C.
lunes, 15 de diciembre de 2008
domingo, 29 de junio de 2008
Desde aquí
Aquí cada una de mis tuertas voluntades.
De mis intentos; cada grito, cada nobleza.
Este lugar será mi mesa, mi inhalar, mi saciedad.
Donde guardar por fin al deleite
y al erotismo.
¿Podré desde aquí enamorar a Dios?
¿Hacer eterna tu atención?, ¿dormir al vulnerable?
Aquí se funda el miedo y el anhelo
Dos hijos de una misma cuna.
De mis intentos; cada grito, cada nobleza.
Este lugar será mi mesa, mi inhalar, mi saciedad.
Donde guardar por fin al deleite
y al erotismo.
¿Podré desde aquí enamorar a Dios?
¿Hacer eterna tu atención?, ¿dormir al vulnerable?
Aquí se funda el miedo y el anhelo
Dos hijos de una misma cuna.
jueves, 19 de junio de 2008
El amor de nuevo

A nadie deseo esperarle el llamado,
ni conjeturarle las dramáticas escenas
Que sin remedio terminarán si no ocurriendo.
No quiero con nadie volver a empezar
La misma y repetida acción exquisita
que es
Un salvavidas saliendo a superficie.
A nadie quiero atribuirle denuevo
Las antologadas amarguras que parecen decansar
en el aparente rescate que es tu presencia.
No deseo nunca más regalar
El lujo de bálsamo a un sobre-endulzado capricho.
Las insuficiencias no serán jamás
Vueltas a depositar en esa estúpida euforia
La calma abúlica de egos insaciables
La falsa
Locura
Alegre
De lo que no son
Siempre más que heridas.
Una eternidad de consecuencias
Para un tan pequeño tiempo de tranquilidad.
ni conjeturarle las dramáticas escenas
Que sin remedio terminarán si no ocurriendo.
No quiero con nadie volver a empezar
La misma y repetida acción exquisita
que es
Un salvavidas saliendo a superficie.
A nadie quiero atribuirle denuevo
Las antologadas amarguras que parecen decansar
en el aparente rescate que es tu presencia.
No deseo nunca más regalar
El lujo de bálsamo a un sobre-endulzado capricho.
Las insuficiencias no serán jamás
Vueltas a depositar en esa estúpida euforia
La calma abúlica de egos insaciables
La falsa
Locura
Alegre
De lo que no son
Siempre más que heridas.
Una eternidad de consecuencias
Para un tan pequeño tiempo de tranquilidad.
sábado, 24 de mayo de 2008
¡Todos a Morir!
¡Los que van a morir que se paren!
Que se arranquen con las manos
las manos,
Patéense los dedos y uñas
de los pies,
Lámanse la lengua y sientan
su aspereza.
Los que van a morir te saludan.
Entonces quizás usted también deba saludarse.
Que se arranquen con las manos
las manos,
Patéense los dedos y uñas
de los pies,
Lámanse la lengua y sientan
su aspereza.
Los que van a morir te saludan.
Entonces quizás usted también deba saludarse.
Je regarde una foto en la que hago inmortal una carcajada grotesca.
En esa euforia habita un iracundo grito;
El de la percepción de todos mis desarreglos.
Mi madre tenía siempre una lagaña
Y un mechón de pelo graso con algunas canas que hacía de patilla
Sus dientes estaban manchados
Tu caminar era inestable,
Eras la mujer más hermosa
Siempre fuiste la mujer más hermosa
Ya he logrado ver en el espejo los vestigios de ese nuevo rostro
Y al final del día siempre siento que dudo de algo
Cómo saber si estoy aprendiendo lo que se supone
O solo estoy martirizándome lapidariamente
Si estoy avanzando
O solo estoy
demasiado perdida
En esa euforia habita un iracundo grito;
El de la percepción de todos mis desarreglos.
Mi madre tenía siempre una lagaña
Y un mechón de pelo graso con algunas canas que hacía de patilla
Sus dientes estaban manchados
Tu caminar era inestable,
Eras la mujer más hermosa
Siempre fuiste la mujer más hermosa
Ya he logrado ver en el espejo los vestigios de ese nuevo rostro
Y al final del día siempre siento que dudo de algo
Cómo saber si estoy aprendiendo lo que se supone
O solo estoy martirizándome lapidariamente
Si estoy avanzando
O solo estoy
demasiado perdida
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