
A nadie deseo esperarle el llamado,
ni conjeturarle las dramáticas escenas
Que sin remedio terminarán si no ocurriendo.
No quiero con nadie volver a empezar
La misma y repetida acción exquisita
que es
Un salvavidas saliendo a superficie.
A nadie quiero atribuirle denuevo
Las antologadas amarguras que parecen decansar
en el aparente rescate que es tu presencia.
No deseo nunca más regalar
El lujo de bálsamo a un sobre-endulzado capricho.
Las insuficiencias no serán jamás
Vueltas a depositar en esa estúpida euforia
La calma abúlica de egos insaciables
La falsa
Locura
Alegre
De lo que no son
Siempre más que heridas.
Una eternidad de consecuencias
Para un tan pequeño tiempo de tranquilidad.
ni conjeturarle las dramáticas escenas
Que sin remedio terminarán si no ocurriendo.
No quiero con nadie volver a empezar
La misma y repetida acción exquisita
que es
Un salvavidas saliendo a superficie.
A nadie quiero atribuirle denuevo
Las antologadas amarguras que parecen decansar
en el aparente rescate que es tu presencia.
No deseo nunca más regalar
El lujo de bálsamo a un sobre-endulzado capricho.
Las insuficiencias no serán jamás
Vueltas a depositar en esa estúpida euforia
La calma abúlica de egos insaciables
La falsa
Locura
Alegre
De lo que no son
Siempre más que heridas.
Una eternidad de consecuencias
Para un tan pequeño tiempo de tranquilidad.
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