Llegan a mí todos los hombres muertos.
Los sin camino, los mancos, los tuertos
los sin pasado mañana.
Llego a la cama de todos los moribundos porque
quiero que me lleven, que me contagien de una vez su muerte.
Lloro y grito al mundo para que me salven,
pero la verdad entre nosotros es que me repudia el mañana.
Las mañanas y la luz.
Aborrezco la luminosidad del hombre demasiado vivo.
Una vez más me desvivo por un hombre muerto,
acabado, pálido y sin aire.
Solo me interesa de él su sentir cobarde, sus intentos fallidos
Como un orgasmo fingido, la sombra.
Es eso lo que quiero de ti,
Que me des sombra, que me oscurezcas, bajo tierra
Que me dejes como muerta
Eso es todo lo que espero que quede de ti.
3 comentarios:
Con este me tiritan las canillas, me imagino una calavera. Es la malhumorada extrema!
lopiu!
Creo que no hay mejor poesia que la sincera, la que tu me enseñas!
Lopiu 2!
Ya, luego te mando mi CV entonces. ;)
A
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