Aún no olvido tu mesa, plagada de diarios y de objetos inútiles,
El juego resuelto sobre una buena canción.
No, me es imposible sacar tu horrible sillón
La cadena de cuerpos
Besándose como quien flota. Es que quizás sí te amé
Sin quererte
Solo imaginándote mientras nos mirabas me enamoré de tu semblante
También de los objetos del baño
De reconstruir tu rostro una mañana.
O fueron dos
La tercera se quebró en una esquina,
Después de sobreacariciar al perro…y quizás estuvo allí mi error.
No volví y eso que te amé
A ti y a la mugre cotidiana
Al pasto seco, las hormigas lentas, los platos sucios.
Hasta cuando tu y yo no estabamos
mi enfermo amor descansaba allí, tirado junto a la ropa.
1 comentario:
Excelente Cata!
Siempre es un agrado leer tus textos!
Acabo de llegar a Chile, a ver si nos vemos por ahi!
Besos,
Nico.
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