
No hay cuerdas ni puertas ni luces ni un ruido fuerte como una bomba que me deje en silencio...
No hay de ti cómo salvarse.
Deja que te asesine e intenta no causarme dolor.
No quiero saber quién eres.
He perdido ya el ánimo de atesorarte.
Solo deseo sin piedad
mi pie poner sobre ti,
salir corriendo.
No existen las salidas y las cosas que no fueron nunca las traes sobre ti.
Deja que te desangre.
muere sufriendo.
y junto a ti llévate las pérdidas.
Enmundece mi queja de mártir.
Dame el consuelo de tu espanto
súplicame la vida
y luego solo muere.
Llévate las cosas que no fueron nunca lejos de aquí.
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